Dieta para el Ácido Úrico, Lograr una dieta apetitosa
El ácido úrico es un producto tóxico creado por nuestro cuerpo cuando se metaboliza el nitrógeno contenido en los alimentos altos en purinas.
En un organismo que funciona correctamente, el ácido úrico se elimina por la orina, pero cuando existe hiperuricemia el ácido no se elimina correctamente y aumenta su cantidad en la sangre provocando la enfermedad que en su estado más grave se conoce como gota.
Las personas que padecen hiperuricemia deben controlar muy bien los alimentos que consumen, que desafortunadamente no son muchos y como deben eliminar casi por completo los condimentos, cumplir con la dieta se hace complicado.
Pero existe una dieta para el ácido úrico que se puede realizar con el menor esfuerzo. Solo hay que respetar las cantidades que indica el médico.
Es importante saber que todas las bebidas alcohólicas aumentan la cantidad de ácido úrico y triglicéridos en la sangre.
El café, té y chocolate contienen purinas pero por su composición química no se transforman en ácido úrico. Se deben tomar grandes cantidades de líquidos, para aumentar la solubilidad del ácido úrico.
Para cocinar los alimentos, lo mejor es utilizar las técnicas que utilizan pocas grasas: hervido, cocción al vapor, escalfado, a la plancha, al horno o papillote.
Para darse un gustito se pueden freír tortillas, revueltos o croquetas pero teniendo en cuenta que la temperatura del aceite sea la adecuada para que se absorba menos, un consejo: para saber si la temperatura es adecuada, arrojar un pedacito de pan, si sube con rapidez el aceite está listo.
Los condimentos permitidos son: vinagre, limón, ajo, cebolla, chalota, cebollino o puerros, albahaca, perejil, estragón, laurel, orégano. Nada de picantes o guindilla.
Se pueden utilizar aceites naturales y se pueden utilizar vinos u otras bebidas alcohólicas para flambear ya que el alcohol se evaporará durante la cocción.


March 3rd, 2010 at 8:36 pm
[...] También los cítricos o los alimentos ricos en oxalatos pueden agravar la situación. Estos últimos, que además limitan la absorción de calcio, se encuentran en, por ejemplo, remolachas o espinacas. Se debe tener cuidado también con los alimentos ricos en purinas. [...]